¿Cómo nos puede ayudar la climatización a mejorar el nivel de confort?
El primer paso es conocer las distintas opciones que ofrece el mercado. Cada sistema ofrece ventajas respecto a otros y éstos se adaptan a nuestras necesidades puntuales, en mayor o menor medida. Los sistemas de aire acondicionado más utilizados actualmente se pueden agrupar en dos categorías básicas: por descarga directa y por conductos:
Aire Acondicionado de descarga directa: Es el que habitualmente encontramos en los equipos split y compactos de ventana. Ideal para todo tipo de aplicaciones y también en casos puntuales, como casas de fin de semana donde la familia llega un sábado por la mañana y se va un domingo y debe tener el ambiente refrigerado en forma inmediata. Una de su principales ventajas es que permite que el ambiente a climatizar «entre en régimen» de manera muy rápida, esto significa alcanzar la temperatura de confort en corto tiempo.
En esta línea, se están presentando equipos residenciales tipo split con cinco etapas de filtrado, Este sistema mejora la calidad del aire en el ambiente, liberándolo de partículas de moho, ácaros y otros alergenos. Por otro lado, existen en el mercado equipos Split con tecnología «Inverter», que ahorran hasta un 40% de energía y poseen refrigerante ecológico con impacto nocivo cero en la capa de ozono.
Aire Acondicionado por Conductos: Adicionalmente, los sistemas de climatización por Aire, si se proyectan desde la etapa inicial de una obra, pueden planificarse como Aire Central, mediante el tendido de conductos con rejillas de inyección y retorno en los distintos locales. Esto permite: una distribución pareja del aire en todos los ambientes, mayor ahorro energético, óptimo aprovechamiento de los espacios, ya que las rejillas en general están disimuladas en el techo. Por último y no menos importante, incorporan la renovación de aire y permiten que el diseño pueda ser el protagonista del proyecto.
En cuanto al cálculo de las frigorías necesarias para climatizar un ambiente o espacio, lo aconsejable es recurrir a un balance térmico realizado por expertos.
Ellos están capacitados para tomar en cuenta todas las variables que contribuyen a lograr una temperatura de confort adecuada, así como para sugerir el mejor equipamiento conforme al lugar y hábitos de uso del Aire Acondicionado.
De todas maneras el usuario puede realizar un cálculo estimativo de frigorías necesarias para un ambiente con una simple multiplicación:
Volumen del Ambiente (altura x ancho x largo) x 55 (coeficiente estándar para ambientes medianamente calurosos) = Cantidad de frigorías requeridas.
Otros consejos útiles:
Configurar la temperatura deseada entre los 23 y 21 grados (no por debajo), a fin de contribuir al ahorro energético y no desperdiciar refrigeración.
Utilizar la función «sleep» en los split a fin de que disminuya el funcionamiento del equipo durante las horas de sueño cuando debido a la baja actividad física el cuerpo requiere menos cantidad de frío.